l
Opinión / ABRIL 21 DE 2023

Reformas o intereses ocultos

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

Colombia vive un periodo legislativo pocas veces visto por las reformas que estudiará el Congreso. Las mismas sirven para aprender, conocer sus errores, poder aportar alternativas y construir una Colombia mejor. Son estas, reformas a servicios que manejan billonarios recursos públicos que no se habían tocado. Las reacciones dividen al país. De reformar como debe ser, con mayor control a esos dineros, hay temor de unos a perder esos beneficios y el manejo que hoy controlan. Hay infinidad de fallas y problemas en los servicios a la sociedad, por errores, vacíos jurídicos como el poco control y el no seguimiento a tiempo. La expectativa y necesidad de reformas obliga al gobierno y Congreso corregirlas y preparar ya un mejor futuro al país. 

Por esa variedad de críticas, dudas, temores y expectativas que se percibe por las reformas, crece en todos los sectores productivos instituciones financieras, organizaciones sindicales y otras, el interés en conocer el camino a seguir ya en el Congreso. Es en estos momentos críticos donde se va a conocer la grandeza, habilidad y responsabilidad del Congreso y gobierno, en especial, cómo socializarán al país los proyectos, su forma y el tipo de manejo que le darán, si será con participación amplia y abierta de la sociedad o como la que se oye que, aun sin iniciar, unos a los que por su interés y afán político poco les agrada ampliar más esa socialización, pues expresan: es el Congreso donde se define todo. Increíble. 

Para estas reformas han manifestado congresistas, empresarios y otros que no han sido invitados ni oídos. El no aceptar ni valorar los cambios sugeridos al proyecto inicial del gobierno y el incumplimiento a pactos explica la falta de apoyos y aplazan su presentación. El preferir retirar los proyectos es una burla al país, pues la calidad profesional, su ética y compromiso del gobierno y congresistas se mide es en la capacidad de aceptar, valorar, corregir errores, generar soluciones sin destruir lo construido, proyectando un mejor bienestar para todos los actores sociales y productivos, pero, sin disfrazar como han hecho muchas veces unas mayorías del congreso, dibujando alternativas ideales para salir del apuro. Más que solución, buscan unos seguir igual o de otra manera simulando modelos o estilos de empresas para no perder ese control de años que ante el país niegan llevar con terceras personas. 

Identificados los errores, es inaceptable que existan congresistas y partidos oponiéndose a corregir vacíos y errores que dañan las finanzas y un servicio, cuando hay formas de poder corregir y beneficiar al país. Ante esta irresponsabilidad pregunto:  ¿En manos de quién o quiénes definen el camino a seguir, el manejo y control de Colombia?


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

copy
© todos los derechos reservados
Powered by:Rhiss.net