l
Opinión / ABRIL 07 DE 2024

Sobre foodies, comidistas y otros frikis

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

El origen de la palabra ‘foodie’ se le atribuye a Paul Levy, Ann Barr y Mat Sloan, quienes la usaron por primera vez en su libro The Official Foodie Handbook, publicado en 1984, hace cuarenta años. De acuerdo con Fundéu, el término ‘comidista’ tiene su origen en un blog de gastronomía español creado en el 2010 por el filólogo y periodista Mikel López Iturriaga, y es la alternativa en español. Un comidista (o foodie, usaré los términos indistintamente) es, básicamente, una persona aficionada a la comida, a la cocina y a todo lo relacionado. 

Ser comidista no es ser gurmé (o gourmet). Un gurmé es una persona de gustos exquisitos en comida y bebida, con paladar refinado. Tampoco es ser influenciador gastronómico. El influencer quiere influir (obvio) en las decisiones de consumo. ‘Cocinillas’ se queda corto, porque cocinillas se le llama a una persona aficionada puntualmente a cocinar. Ser comidista engloba más conceptos. Un comidista es un apasionado por la comida. Le encanta comer en restaurantes, pero también cocinar para los amigos en el apartamento, y suele tener todo tipo de ingredientes en su nevera: carnes, frutas, verduras, salsas... y alguna sorpresa, como pepinillos encurtidos caseros, una reducción de vinagre balsámico con panela y ajo, o un lomo que lleva toda la semana en adobo. En su despensa no faltan las especias, los aceites saborizados, y varios tipos de arroces y pastas. 

El comidista quiere ir al sitio de moda, pero también se muere por probar las galletas de nuez moscada de tu abuelita. Cuando planea un viaje, revisa en internet los puestos de comida callejera a los que no puede dejar de ir, pero no deja de seguir caminando, por si se encuentra algún tesoro escondido, y se adentra en la cultura de los lugares a través de su comida. Sigue chorrocientas cuentas de cocina en Instagram. Analiza todos los videos de recetas que se encuentra y trata de hacer las que le hicieron babear. Quiere ir a inauguraciones, le encantan los libros de recetas, los canales de cocina, las revistas especializadas y los blogs dedicados al tema. 

Hay algo que pocos saben, pero se puede ser foodie sin publicar en redes. Si bien las redes sociales se han convertido en una buena herramienta para los comidistas, no son el único canal para expresar su pasión por la comida. Existen otras formas de hacerlo, como compartir las experiencias con amigos y familiares, escribir un blog personal o un diario para documentar lo aprendido, asistir a catas de vinos, talleres de cocina y otros eventos gastronómicos sin tomar fotos; realizar investigaciones y escribir artículos, poesías o cuentos sobre temas gastronómicos… la pasión por la comida se puede expresar de diversas maneras, y no todas conducen a Instagram, TikTok o YouTube. Para ser comidista, lo más importante es disfrutarlo realmente, y, si se decide compartir la experiencia, que con ella se le aporte a la cultura alimentaria de un grupo social, por pequeño que sea.

NOTICIAS RELACIONADAS


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

copy
© todos los derechos reservados
Powered by:Rhiss.net