Opinión / ENERO 23 DE 2021

Un muro de protección

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

“El muro que ha sido puesto alrededor de su vida, fue puesto allí por la fuerza más poderosa del universo”, Joel Osteen.

Hoy, sí que tenemos que hablar y pensar en una protección de todo orden, ante las circunstancias que estamos viviendo y frente a unos enemigos tan poderosos como son: la irresponsabilidad e ignorancia de infinidad de seres a los que el coronavirus no atemoriza, no les importa y evaden su fatal influencia, con desparpajo, con una tranquilidad asombrosa y frente a los cuales, quienes somos sensatos, debemos levantar un verdadero y fuerte muro de protección. Tenemos que insistir una y otra vez, sobre este tema, para que se convierta en el amparo de tantos y tantos que estamos viviendo con temor y angustia permanentes. Los muros que tenemos que levantar, no son únicamente por la pandemia avasalladora; también debemos protegernos de muchas situaciones adversas que a diario nos asechan, como: la maledicencia de quienes viven para hacer daño, para intimidar, para apropiarse de lo ajeno, para agredir, para asesinar sin piedad y que lo estamos viendo y escuchando todos los días. Tenemos pues, que levantar muros de protección, marcos que han sido puestos por Dios alrededor de nuestra vida y no solo por todo esto, también por el odio, el rencor, el resentimiento, la falta de amor y de compasión. Nuestro tema de hoy nos impulsa a pensar en los más necesitados, los más desprovistos de todo, los incrédulos, los pesimistas, los faltos de fe. Debemos apropiarnos de otras palabras de Osteen: “Dios tiene un límite alrededor de su vida, que el enemigo no puede cruzar”. Expresiones sabias, edificantes, ejemplares, que si nos apropiamos de ellas vamos a sentirnos fuertes, valerosos, optimistas, investidos por la fuerza del espíritu, por una saludable espiritualidad y por una indestructible y verdadera fe. Mi pretensión con el tema de esta columna es tratar de infundir ánimos, de ayudar a vencer la depresión de muchos, de derribar la incredulidad de otros tantos, de alegrar un poco la existencia de los que con frecuencia lloran y se desesperan. Es realizar un apostolado con mucho amor y generosidad. Es utilizar las palabras escritas para bien, para aportar un granito de arena a la inmensidad de angustias que se viven y quién sabe hasta cuándo. Por lo tanto, levantemos muros de protección alrededor de nuestro hogar, de los de nuestros vecinos y amigos y de todos aquellos que lo están necesitando. “Cuando usted pasa por momentos difíciles, si tomó una mala decisión, si está enfrentando una enfermedad, no se desanime. Recuerde, el marco sigue en pie. Siga avanzando y no solamente saldrá de esta, sino que al igual que Job, Dios lo dejará mejor que lo que estaba antes. Un accidente no puede penetrar su vallado. La enfermedad no puede penetrar su muro”, Osteen.
 


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

copy
© todos los derechos reservados
Powered by:Rhiss.net