l

Colombia / DICIEMBRE 20 DE 2022 / 1 año antes

Novena de Navidad 2022: lea las oraciones, gozos y villancicos del día 5, hoy 20 de diciembre

Autor : Redacción LA CRÓNICA, con información de la Conferencia Episcopal de Colombia

Novena de Navidad 2022: lea las oraciones, gozos y villancicos del día 5, hoy 20 de diciembre

La Novena de Aguinaldos se reza entre el 16 y el 24 de diciembre.

Encuentre aqui el orden del día y las lecturas para rezar la Novena de Aguinaldos en familia, este martes 20 de diciembre.

La Novena de Navidad, o Novena de Aguinaldos, entra en su recta final este martes 20 de diciembre, día 5 de oración.

Esta tradición, típica de Colombia y zonas de otros países como Venezuela y Ecuador, nació en 1743, es decir, hace casi 300 años. Se reza desde el 16 de diciembre y durante los 9 días previos a la Navidad cristiana. Es usual que cada día se acompañe de platos navideños o dulces.

A continuación puede encontrar el orden de la novena, las oraciones y los gozos:
 

Orden del día: ¿cómo se reza la novena?

  1. Villancico
  2. Bendición inicial
  3. Oración para todos los días
  4. Reflexión del día
  5. Oración a la Virgen María
  6. Oración a San José
  7. Gozos
  8. Oración al Niño Jesús
  9. Bendición final
  10. Villancico

Villancico

Hacia Belén va una burra, rin, rin
Yo me remendaba, yo me remendé
Yo me hice un remiendo, yo me lo quité
Cargada de chocolate

Lleva en su chocolatera, rin, rin
Yo me remendaba, yo me remendé
Yo me hice un remiendo, yo me lo quité
Su molinillo y su anafre

Maria, Maria, ven a acá corriendo
Que el chocolatillo se lo están comiendo
María, María, ven acá corriendo
Que el chocolatillo se lo están comiendo

En el portal de Belén, rin, rin
Yo me remendaba, yo me remendé
Yo me hice un remiendo, yo me lo quité
Los gitanillos han entrado

Y al niño que está en la cuna, rin, rin
Yo me remendaba, yo me remendé
Yo me hice un remiendo, yo me lo quité
Los pañales les han robado

María, María, ven acá volando
Que los pañalitos los están llevando
María, María, ven acá volando
Que los pañalitos los están llevando

Hacia Belén va una burra, rin, rin
Yo me remendaba, yo me remendé
Yo me hice un remiendo, yo me lo quité
Cargada de chocolate

Lleva en su chocolatera, rin, rin
Yo me remendaba, yo me remendé
Yo me hice un remiendo, yo me lo quité
Su molinillo y su anafre

María, María, ven a acá corriendo
Que el chocolatillo se lo están comiendo
María, Maria, ven acá corriendo
Que el chocolatillo se lo están comiendo
 

Bendición inicial

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, amén.
 

Oración para todos los días

Benignísimo Dios de infinita caridad, que nos has amado tanto y que nos diste en tu hijo la mejor prenda de tu amor, para que hecho hombre en las entrañas de una virgen naciese en un pesebre para nuestra salud y remedio. Yo en nombre de todos los mortales te doy infinitas gracias por tan soberano beneficio.

En retorno de él te ofrezco la pobreza, humildad y demás virtudes de tu hijo humanado, y te suplico por sus divinos méritos, por las incomodidades en que nació y por las tiernas lágrimas que derramó en el pesebre, que dispongas nuestros corazones con humildad profunda, con amor encendido y con tal desprecio de todo lo terreno, que Jesús recién nacido, tenga en ellos su cuna y more eternamente. Amén.

Se reza tres veces: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
 

Reflexión para el día 5

Palabra

Romanos 13, 11b - 12: "Ya es hora de que despierten del sueño, pues la salud está ahora más cerca que cuando abrazamos la fe. La noche va pasando, el día está encima; desnudémonos, pues, de las obras de las tinieblas y vistámonos de las armas de la luz".

Reflexión

Peregrinos de la esperanza, pedimos hoy al Señor la alegría de poder mirar nuestra historia y encender en ella la luz de la fe, para que nos despojemos de las obras de las tinieblas y encontremos en Jesús, luz de las naciones, la luz de la verdad que salva, la luz de la esperanza que disipa las tinieblas del pecado para que nazca el sol de la alegría.

La corrupción, la mentira, nos han sepultado en las tinieblas. Dios quiere ser luz que despeje los nubarrones de la muerte, Dios nos quiere testigos de la luz que es Cristo, para que todos podamos avanzar con la confianza puesta en el amor de Dios, con la esperanza iluminada por la fe, con la caridad animada por la fraternidad.

Plegaria

Escucha con bondad, Padre, la plegaria de tu pueblo, y ya qye nos alegramos por la encarnación de tu Hijo único, concédenos alcanzar el premio de la vida eterna cuando él vuelva en la majestad de su gloria. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
 

Oración a la Virgen María

Soberana María que por tus grandes virtudes y especialmente por tu humildad, mereciste que todo un Dios te escogiera para madre suya. Te suplico que tú misma prepares y dispongas mi alma y la de todos los que en este tiempo hagan esta novena, para el nacimiento de tu adorable Hijo.

¡Oh dulcísima Madre!, comunícame algo del profundo recogimiento y divina ternura con que le agradaste tú para que nos hagas menos indignos de verle, amarle y adorarle por toda la eternidad. Amén.

Se reza tres veces: Dios te salve María, llena eres de gracia, el señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús. Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte, amén.
 

Oración a San José

¡Oh Santísimo José!, esposo de María y padre adoptivo de Jesús. Infinitas gracias doy a Dios porque te escogió para tan altos ministerios y te adornó con todos los dones proporcionados a tan excelente grandeza. Te ruego por el amor que le tuviste al divino Niño, me abraces en fervorosos deseos de verle y recibirle sacramentalmente mientras en su divina esencia le veo y le gozo en el cielo. Amén.

Se reza: Padre nuestro, que estás en los Cielos, santificado sea tu nombre, venga tu Reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. y perdónanos nuestras deudas así como nosotros perdonamos a nuestros deudores, y no nos dejes caer en la tentación, más líbranos del mal, amén.

Dios te salve María, llena eres de gracia, el señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús. Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte, amén.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
 

Gozos

¡Dulce Jesús mío, mi Niño adorado!
¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!

1. ¡Oh Sapiencia suma del Dios soberano,
que a infantil alcance te rebajas sacro!
¡Oh divino Niño, ven para enseñarnos
la prudencia que hace verdaderos sabios!

¡Ven, ven ven, ven a nuestras almas Jesús, ven ven, ven ven!
¡Ven a nuestras almas, Jesús, ven ven a nuestras almas!
¡No tardes tanto, no tardes tanto, Jesús ven ven! ¡Ven ven!

2. ¡Oh, Adonaí potente que a Moisés hablando,
de Israel al pueblo diste los mandatos!,
¡Ah, ven prontamente para rescatarnos,
y que un niño débil muestre fuerte brazo!

¡Dulce Jesús mío...!

3. ¡Oh raíz sagrada de Jesé que en lo alto
presentas al orbe tu fragante nardo!
¡Dulcísimo Niño que has sido llamado
lirio de los valles, bella flor del campo!

¡Ven, ven ven...!

4. ¡Llave de David que abre al desterrado
las cerradas puertas del regio palacio!
¡Sácanos, oh Niño, con tu blanca mano,
de la cárcel triste que labró el pecado!

¡Dulce Jesús mío...!

5. ¡Oh lumbre de oriente, Sol de eternos rayos,
que entre las tinieblas, tu esplendor veamos!
¡Niño tan precioso, dicha del cristiano,
luzca la sonrisa de tus dulces labios!

¡Ven, ven ven...!

6. ¡Espejo sin mancha, Santo de los santos,
sin igual imagen del Dios soberano!
¡Borra nuestras culpas, salva al desterrado
y en forma de niño da al mísero, amparo!

¡Dulce Jesús mío...!

7. Rey de las naciones, Emmanuel preclaro,
de Israel anhelo, Pastor del rebaño.!
¡Niño que apacientas, con suave cayado,
ya la oveja arisca, ya el cordero manso!

¡Ven, ven ven...!

8. ¡Ábranse los cielos y llueva de lo alto,
bienhechor rocío como riego santo!
¡Ven, hermoso Niño, ven, Dios humanado
luce, hermosa estrella, brota, flor del campo!

¡Dulce Jesús mío...!

9. ¡Ven, que ya María, previene sus brazos,
do su Niño vean en tiempo cercano!
¡Ven, que ya José, con anhelo sacro,
se dispone a hacerse de tu amor sagrario!

¡Ven, ven ven...!

10. ¡Del débil auxilio, del doliente amparo,
consuelo del triste, luz del desterrado!
¡Vida de mi vida, mi dueño adorado,
mi constante amigo, mi divino hermano!

¡Dulce Jesús mío...!

11. ¡Véanse mis ojos, de ti enamorados
bese ya tus plantas, bese ya tus manos!
¡Prosternado en tierra te tiendo los brazos,
y aún más que mis frases, te dice mi llanto!

¡Ven, ven ven...!

12. ¡Ven, Salvador nuestro, por quien suspiramos;
¡Ven a nuestras almas! ¡ven, no tardes tanto

¡Dulce Jesús mío...!
 

Oración al Niño Jesús

Acuérdate, ¡oh dulcísimo Niño Jesús!, que dijiste a la venerable Margarita del Santísimo Sacramento, y en persona suya a todos tus devotos, estas palabras tan consoladoras para nuestra pobre humanidad agobiada y doliente: “Todo lo que quieras pedir, pídelo por los méritos de mi infancia, y nada te será negado”.

Llenos de confianza en Ti, ¡oh Jesús, que eres la misma verdad!, venimos a exponerte toda nuestra miseria.

Ayúdanos a llevar una vida santa, para conseguir una eternidad bienaventurada.

Concédenos, por los méritos infinitos de tu Encarnación y de tu infancia, la gracia, de la cual necesitamos tanto.

Nos entregamos a ti, ¡oh Niño omnipotente!, seguros de que no quedará frustrada nuestra esperanza, y de que en virtud de tu divina promesa, acogerás y despacharás favorablemente nuestra súplica. Amén.

Se reza tres veces: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
 

Bendición final

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, amén.
 

Villancico

Noche de paz, noche de amor
Todo duerme en derredor
Solo se escucha en un pobre portal

De una doncella, la voz celestial
Duerme, mi dulce Jesús
Duerme, mi dulce Jesús

Noche de paz, noche de luz
Ha nacido Jesús
Pastorcillos que oíd, anunciad
No temáis, cuando entréis, adorad
Que ha nacido el amor
Que ha nacido el amor

Desde el pesebre del niño Jesús
La tierra entera se llena de luz
Porque ha nacido Jesús
Entre canciones de amor


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

Comentarios Bloqueados solo suscriptores

  • Suscríbase a nuestra página web y disfrute un año de todos nuestros contenidos virtuales.

Acceda sin restricciones a todos nuestros contenidos digitales


copy
© todos los derechos reservados
Powered by: Rhiss.net