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Historia / AGOSTO 20 DE 2023 / 7 meses antes

25 años del Festival Internacional de Cometas y el Plan Indicativo Cultural

Autor : Roberto Restrepo Ramírez

25 años del Festival Internacional de Cometas y el Plan Indicativo Cultural

En la celebración de los 145 años de fundación de Filandía, también se recuerda el homenaje que se llevó a cabo en 1998. 

Hace 25 años -el 20 de agosto de 1998- el municipio de Filandia estaba celebrando 120 años de fundación y su aniversario se desarrolló con una programación muy especial. Se había generado antes un proceso de gestión cultural bien interesante, desde la Universidad Tecnológica de Pereira, donde se había propuesto la realización de un evento festivo fuera de lo común para conmemorar un año más de la vida municipal de mi tierra natal. Y, también, el recordatorio de un hecho comunitario que aglutinó a los filandeños a finales de la década de los años 30 del siglo pasado. Se trataba de refrescar la memoria en torno de la elevación de una gran cometa, que voló por los aires hasta tierras de Alcalá, y que había sido fabricada artesanalmente por un talabartero llamado Jesús María Ocampo, apodado “Chun”, con la participación de otros parroquianos. 

Eran aquellos unos años difíciles, porque la depresión económica mundial también había afectado a la provincia de un país agrario como Colombia. En territorio del Quindío - y particularmente en Filandia - la actividad comercial que se movía por la existencia del Camino del Quindío, vía que pasaba por sus contornos, había disminuido considerablemente. El reducido paso de las mulas de carga con mercancías y de los viajeros por aquella senda histórica se debía al hecho de haberse inaugurado la línea férrea años antes. Desde 1927, el territorio contaba con las estaciones del tren en Armenia, Montenegro, Sucre (Ulloa), Quimbaya y Pereira. El trasegar de los arrieros se venía a menos y ya Filandia veía solitario su casco urbano, acompañado de un sentimiento de agonía que sufrían sus habitantes. El incansable “Chun”, preocupado por el marasmo de sus coterráneos, les propuso levantar los ánimos en torno de una idea ensoñadora, alzar la cometa descomunal por los cielos, en el mes de agosto. Y así fortalecer los espíritus, que ya venían golpeando los sentimientos de un conglomerado que recordaba las tres primeras décadas del siglo veinte con nostalgia. 

 Nos quedó un relato de la tradición oral, que el cronista Alfonso Valencia Zapata escribió para el libro “FILANDIA HISTORIA Y HUMOR” publicado por el médico Gustavo Ocampo Chica (Quingráficas, Armenia) en el año 1984. Nos divierte esa descripción con sus líneas, pues allí se menciona que se trataba con mofa a los paisanos, cuando ellos alardeaban de sus vestidos nuevos y fantaseaban con su “pavoneo” por las solitarias calles del pueblo. Entonces, el populacho se burlaba diciéndoles que no exageraran, porque los supuestos trajes habían correspondido a los retazos empleados en la elaboración de la cometa de Chun.   

Para recordar los acontecimientos históricos y preparar la logística se habló con los integrantes de la Asociación de Cometeros Yaripa de Medellín. Son unos expertos organizadores de tales eventos, como lo confirma, por ejemplo, el festival de Villa de Leiva en el departamento de Boyacá. Con Jairo Montoya, con su esposa y los cometeros de varios países del mundo logramos realizar el Primer Festival Internacional de Cometas en Filandia. Fue también mi sueño cumplido, pues ello era la cristalización del proyecto de grado para obtener mi título de Especialista en Gerencia y Gestión Cultural con las Universidades del Rosario y la Tecnológica de Pereira. Era la primera vez, después de la multitud que aglutinó el rodaje de la telenovela “Café con aroma de mujer”, en 1984, que Filandia veía tantos visitantes en sus calles, y durante tres días consecutivos. Las familias, venidas de varios municipios del Eje Cafetero, se deleitaron con el vuelo de las vistosas cometas, que engalanaban el horizonte. Ellas eran hermosas y grandes y se modularon desde el Polideportivo, lo que hoy es la cancha de fútbol más importante del municipio. Tampoco se olvidará el desfile, por sus calles, de una comparsa que recordaba al personaje “Chun” y sus compañeros fabricantes, portando ellos una gran cometa, realizada previamente en los talleres moderados por los cometeros extranjeros. En esas actividades lúdicas estuvieron varios jóvenes de la población. 

No fue el único evento cultural de 1998 en Armenia y el Quindío. En realidad, fue un año muy fructífero. Nadie presagiaba que el siguiente estaría marcado por la tragedia, el terremoto de 1999.La siguiente es una relación de hechos culturales de hace 25 años en este departamento:   

- Emisión de la Ordenanza número 009, de julio 7, en relación con el programa llamado Cátedra de la Quindianidad. 

- Hallazgo arqueológico en La Tebaida, en labores de remoción de tierras para la construcción de una subestación eléctrica que adelantaba la Empresa de Energía del Quindío. 

- Proceso de consolidación de restos óseos humanos arqueológicos, realizado en el Laboratorio de Antropología Física de la Universidad Nacional de Colombia. Reposan - y se exhiben actualmente -en el Archivo Histórico y Fotográfico de Filandia (un cráneo con leve deformación intencional) y en la exposición arqueológica instalada en el primer piso de la Alcaldía Municipal de Pijao (un esqueleto). 

- Celebración, el 5 de julio, del Día Nacional del Patrimonio Cultural. 

  Llegada del programa BIBLIOBUS a las calles y barrios de Armenia. Consistía en un bus, que lucía el logo del Instituto Colombiano de Cultura (Colcultura) y que ofrecía libros para la lectura. El programa finalizó en diciembre de 1998 y los libros fueron guardados en la bodega de la Sala de Exposiciones Roberto Henao Buriticá, Gobernación del Quindío, donde los sorprendió el terremoto. 

- Realización de inventarios de Patrimonio Arquitectónico de los municipios de Filandia, Circasia y Salento, a cargo de las Universidades de La Salle y de América. Los estudiantes de ambas universidades, con sedes en Bogotá, los llevaron a cabo, bajo la coordinación del arquitecto Guillermo Trimmiño. 

- Socialización, en los municipios del Quindío, de los documentos básicos para realizar los PORTE (Planes de Ordenamiento Territorial), incluyendo los temas patrimoniales. 

- Instalación y desarrollo de sesiones del Comité de Etnocultura, que pretendía unir acciones y agentes estatales en favor de los pueblos indígenas y afrodescendientes asentados en el departamento.   

- Inicio de labores de la Compañía Teatro Azul. 

- Publicación de fascículos de la serie titulada “Una sola región”, en el periódico DIARIO DE COLOMBIA, y que trató sobre los doce municipios del Quindío y cuatro del norte del Valle del Cauca. 

- Reingeniería de los procesos de la Gobernación del Quindío. A partir de 1998, la Dirección de Cultura, Artesanía y Turismo se convirtió en Gerencia de Cultura. Y también se creó la Gerencia de Turismo. 

  -Exposición titulada Quindio, Alma Y Región. Presentada por la Gobernación del Quindío en Medellín, en la sede del Palacio de Cultura, en noviembre de 1998. 

- Inicio del programa Cátedra Quindio. Se gestó “como una estrategia de recuperación patrimonial, que consiste en el desarrollo de conferencias, conversatorios, tertulias, veladas, concursos y eventos artísticos y culturales que nos confrontarán con las identidades”, tal cual lo anunciaba el Documento Base “Cátedra Quindío”, de 5 páginas, emitido por la Gerencia de Cultura. 

La Cátedra Quindío se convirtió en un ambicioso programa, construido como aporte al Plan de Desarrollo Departamental y que se había proyectado para llevar a cabo 36 acciones o componentes culturales. 

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El hecho cultural y patrimonial más sobresaliente de hace 25 años fue el producto titulado “Aproximación A Un Documento De Identidad Regional”. Bajo la coordinación de Gladys Molina se puso en práctica está herramienta, en aras de elaborar el Plan de Desarrollo Departamental 1998 - 2000.Reuniendo muchos ciudadanos y gestores culturales, durante varios días, la Gobernación del Quindío puso en práctica el diagnóstico popular. Por primera vez se realizaron sesiones, foros participativos y talleres, donde la constante fue siempre la pesquisa identitaria, algo así como comenzar a crecer en nosotros el germen de lo que se denomina la Quindianidad. 

 Ese documento se condensó, también, bajo el título de PLAN INDICATIVO 1998 - 2000.Los siguientes fueron algunos apartes de esa pesquisa cultural:  

Diagnóstico con perspectiva cultural. 

¿Quiénes somos los quindianos? 

Somos lugares. 

La mesa que alimenta nuestro día. 

Somos luz y color. 

Somos fauna y flora. 

Somos objetos que nos dicen y oficios que nos ocupan. 

Somos eventos, ferias y fiestas. 

Somos talento regional. 

¿Cómo no somos los quindianos? 

¿Cómo deberíamos ser? 

¿Qué podríamos tener? 

¿Qué tenemos en la cultura y el turismo? 

Un diagnóstico hacia el delineamiento de la cartografía social.   

Fue un trabajo dedicado que, sin embargo, quedó trunco en sus respuestas efectivas con lo allí propuesto, pues el año siguiente ocurrió el terremoto.  

No obstante, el Primer Festival Internacional de Cometas y este Plan Indicativo Cultural se recuerdan como sucesos importantes de 1998, hace 25 años. 
 


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